
El octavo tema de “MN Tarántula” nos teletransporta a otro mundo llamado KAMBALAYA.
“Kambalaya es un lugar (…)
Es el templo del amor (…)
Es inmenso como el mar (…)
Cabe en este corazón (…)”
Si algo caracterizaba a este disco es que es un mundo de sonidos, como los del mundo “Kambalaya”: una fusión de multitud de melodías, ritmos y tímbricas con ramalazos andalusíes y algún toque oriental. Un mundo mestizo, multicultural y multiétnico… del susurro al jaleo, del ritmo enérgico a la contemplación…
Ya viene el día, la noche se quiebra,
se oyen lamentos de amor en la niebla, ay.
Aúllan los perros, copulan las aves
al ver que te llamo llorando
y no viene nadie.
Kambalaya, Kambalaya.
Huyo de casa, me ahora tu nombre,
por calles y plazas el eco responde.
Me queda en el vientre un trozo de magia,
de alquimia de luz de otro cuerpo,
de miedo y ansia.
Por ese amor que ya se fue,
por otro nuevo que vendrá,
por ti, por mí,
guardaré mi libertad.
Kamabalya es un lugar, Kambalaya.
Es el templo del amor, Kambalaya.
Es inmenso como el mar, Kambalaya.
Cabe en este corazón, Kambalaya.
Aunque me cueste te debo el olvido
y tú pagarás recordando
lo que has perdido.
Por ese amor que ya se fue,
por otro nuevo que vendrá,
por ti, por mí,
guardaré mi libertad.
Kambalaya es un lugar, Kambalaya.
Es el templo del amor, Kambalaya.
Es inmenso como el mar, Kambalaya.
Cabe en este corazón, Kambalaya.

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